Los líderes de Google, Facebook y Twitter han sido citados este miércoles ante el Senado de los Estados Unidos para testificar en una investigación sobre la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones.

Dicha ley propone multas y penas de cárcel de hasta dos años para quien facilite el acceso de menores a informaciones o imágenes indecentes, obscenas o pornográficas en internet o en los servicios de acceso a la comunicación electrónica.

También se tratarán políticas contra las llamadas «fake news» (noticias falsas). Una gran preocupación por la posible injerencia extranjera y la propagación de informaciones sesgadas en la próxima cita electoral del 3 de noviembre.

Los legisladores examinarán las propuestas para modernizar esta ley, aumentando la transparencia y la responsabilidad entre las grandes empresas de tecnología por sus prácticas de moderación de contenido y exploración del impacto de las plataformas publicitarias en el periodismo y la privacidad del consumidor.

Los principales servicios digitales se han marcado un objetivo este año: desactivar las campañas que intentan influir y manipular al electorado.

Por su lado los senadores estadounidenses cuestionarán las medidas de estas plataformas, en especial de Facebook, para frenar la desinformación, el uso de datos o los fraudes online.

Los ejecutivos han aceptado comparecer voluntariamente en una audiencia en el Congreso prevista para el 17 de noviembre para evaluar las medidas adoptadas para proteger la democracia durante las elecciones.

Facebook es el principal enemigo en estos momentos y la gran preocupación por su capacidad de influencia en el electorado, por lo que ya se ha preparado una serie de medidas de emergencia que incluye, entre otras cosas, reducir la difusión de publicaciones y ajustar las fuentes de noticias de los usuarios.

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