Se sospecha que 5 pacientes con COVID-19, los cuales se encontraban intubados, murieron el fin de semana debido a que el Hospital General de Tijuana, donde recibían atención, se quedó sin energía eléctrica.

El apagón comenzó el pasado viernes y de inmediato fue reportado a la Comisión Federal de Electricidad. La falta de energía ocasionó que los ventiladores mecánicos dejaran de funcionar, afectando a los pacientes internados por COVID.

Personal del hospital, relató que dos pacientes fallecieron cuando la luz se fue y otros tres presentaron complicaciones y fueron trasladados a un área donde sí había luz gracias a una planta interna.

Hasta el lunes, los cuerpos de los pacientes fallecidos continuaban dentro del hospital ya que al no funcionar los elevadores no pudieron ser trasladados al área forense.

El personal informó que, durante los días sin luz, el hospital tenía 30 camas con pacientes COVID, de las cuales 19 estaban intubados, 12 no tenían luz, y 5 murieron.

Además de los ventiladores, el hospital reportó que el apagón provocó la descompostura del gasómetro y del equipo de laboratorio, lo cual implicó no tener servicio de análisis clínicos.

Hasta ahora, la CFE no ha dado un reporte sobre los motivos del apagón, pero el director del hospital, Alberto Reyes Escamilla, dijo al mismo medio que pudo tratarse de una falla en la subestación eléctrica derivada de un acto de vandalismo por el robo de cableado.

Por su parte, el secretario de Salud de Baja California, Alonso Pérez Rico, señaló que la falta de luz solo se registró un día. Dijo no tener conocimiento sobre las personas fallecidas y comentó, al igual que Reyes Escamilla, que todos los ventiladores tienen una batería interna para este tipo de casos que dura alrededor de 4 horas, por lo que ninguno dejo de funcionar.

El Comité de Calidad y Seguridad será el encargado de investigar si se cumplió con lo que marcan los protocolos y si se contó con lo necesario para garantizar la integridad de los pacientes.

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