DESPACITO Y BUENA LETRA (COLUMNA EDITORIAL)

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DR. RUSSELL CERÓN-GRAJALES
DOCTOR EN DERECHO Y PROFESOR-INVESTIGADOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. CANDIDATO A DOCTOR EN ECONOMÍA POR LA UNAM.

En materia de procesos electorales nacionales, EE UU es un caso diferente.

Una cosa es el voto popular, y otra, los votos electorales.

En elecciones generales, no es el voto ciudadano directo el que determina quién gana la presidencia y la vicepresidencia.

Pero sí por voto popular es que se elige a los miembros de ambas Cámaras del Congreso de EE UU, y a los restantes cargos locales: gobernadores, alcaldes, legisladores.

En el nivel presidencial, la decisión recae en un Colegio Electoral; organismo integrado por 538 electores que provienen de cada uno de los 50 Estados de la Unión, y de la capital federal, Washington,  Distrito de Columbia.

En realidad, los votantes eligen a los electores del Colegio Electoral, y no directamente al presidente y vicepresidente, ya que el voto popular se traduce finalmente en un determinado número de votos electorales.

Esto es, que de manera indirecta, con la emisión del voto, se estará sufragando por una lista de electores designados por los partidos políticos en cada Estado o territorio.

Electores que, bajo el sistema tradicional predominante, se comprometen a apoyar al candidato ganador del partido que los postuló, aunque, en casos de excepción, puedan no precisamente así hacerlo.

De un total de 538 votos electorales, el número cabalístico para imponerse es de 270. La mitad más uno.

Ahora bien, el número de  electores asignados por cada territorio, varía según su población. Pero cada uno tiene al menos tres.

En la jornada comicial, los sufragios son contabilizados por territorio, y a la luz del resultado local, se asigna el número total de electores, en favor del ganador.

La operación del Colegio Electoral tiene lugar en la capital de cada territorio, entre noviembre y mediados de diciembre.

El resultado es formalmente declarado por el Senado, el 6 de enero.

Y no obstante que el ganador sea anunciado el día mismo de los comicios, el nuevo presidente tomará posesión de su cargo el 20 de enero.

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