Profeco realizó un análisis de los componentes de las sopas instantáneas y aseguran que no nutren a quien las consume.

Debido a la facilidad de preparación y almacenamiento que las sopas instantáneas de vaso o sobre ofrecen, muchas personas optan por consumirlas, aunque la Procuraduría Federal del Consumidor aseguró que éstas no nutren.

Estos productos obtienen su sabor de una serie de saborizantes artificiales que no son buenos para la salud, por lo que recomiendan mejor la preparación y consumo de sopas caseras.

De acuerdo a un análisis publicado por la institución, dichos alimentos contienen harina de trigo y maíz, salsa de soya, sal, aceite refinado, vegetales deshidratados, azúcar, especias, aceite vegetal y extracto de pimienta roja y el polémico Glutamato Monosódico (GMS).

Éste último se trata de un concentrado encargo de potenciar el sabor en muchos alimentos procesados; algunos estudios han demostrado que interviene en la parte del cerebro que regula la saciedad, provocando voracidad en el individuo, contribuyendo así a la obesidad.

También han probado que ocasiona otros síntomas como: dolor de cabeza, sofocación, taquicardia, sensación de presión en la cara, adormecimiento de la boca, dificultad para respirar, sudoración, dolor de pecho y debilidad.

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