Ante la crisis sanitaria que ha azotado al país, una problemática sigue vigente y aumenta de manera alarmante, tal es el caso de las personas en situación de calle. La baja visibilidad y clandestinidad en la que se encuentran estas personas, obstaculiza el ejercicio de los derechos de este grupo social.

En México la existencia de personas en situación de calle ha sido normalizada a tal punto que es común encontrar a gente durmiendo en los distintos mercados y parques de la ciudad.

Al ser un grupo social excluido, no existe un conteo oficial sobre el número de personas que viven esta situación, que en la mayoría de los casos están asociados a la pobreza y abandono.

Es evidente que en el país no existe la misma voluntad política tras la generación de un protocolo para la apertura de los centros comerciales, que para regular las conductas de las personas en situación de calle dentro de albergues, hospederías o centros de referencia.

Los protocolos actuales para la prevención de los contagios por covid-19 no garantizan el cuidado de la salud de las personas en situación de calle.

Por ello es necesario que las autoridades en conjunto con la ciudadanía encuentren la manera de ayudar y re integrar a estas personas para una mejor calidad de vida.

Deja un comentario