Un joven delincuente se metió a robar a casa de una persona de la tercera edad, pero el cansancio le ganó, por lo que decidió tomar una pequeña siesta, pero no contaba con que sería atrapado por el dueño del domicilio. Según relata el agraviado, ésta es la segunda vez que el delincuente entra a dicha morada, aunque en la primera ocasión logró sustraer dinero en efectivo.

Los hechos ocurrieron el fin de semana en el municipio de Bacalar y fue alrededor de las 4 am cuando el joven se introdujo a sustraer algunos artículos a la vivienda, ya había separado las cosas que pretendía llevarse, pero quedó dormido al pie de la cama.

“Estaba durmiendo y sus ronquidos me despertaron, por esa razón me desperté y de inmediato le hablé a mi sobrino quien rápidamente llegó a la habitación” relató la víctima.

El ladrón fue puesto a disposición de la policía municipal quienes le comentaron a la familia del afectado que al no haber sido agarrado en fragancia el detenido sería liberado pasando las 36 horas.

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