Debido a que las únicas dos empresas funerarias que cuentan con servicio de crematorio no se dan abasto para atender la demanda, las autoridades sanitarias habrían aprobado la modificación de los protocolos para permitir que los muertos por COVID-19 sean enterrados de manera tradicional 24 horas después de su fallecimiento, aunque con restricciones, pues no se podrán velar y solo entrarán 2 familiares a darle el último adiós al cuerpo.

Para estas tareas, el personal de los panteones ha sido equipado con material de alta seguridad para salvaguardarlos de posibles contagios. Deberán portar un overol completo, careta, cubre bocas, cubre zapatos y una gorra para el cabello entre otros implementos.

Se informó que la Dirección de servicios públicos del ayuntamiento ha dispuesto de 600 espacios en promedio en el cementerio del “Siglo XXI”. Se trata de 150 sepulturas comunes, 228 criptas y 222 osarios, informó su director Máximo Segovia Ramírez.

Segovia Ramírez demando a la población a ser responsable y compresiva con el personal de la subdirección de panteones y cumplir con las indicaciones y los protocolos, principalmente en los sellados de los ataúdes y la capacidad máxima de los participantes a la hora del entierro.

Deja un comentario