El día de ayer el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, se reunieron en un encuentro privado dentro de la Casa Blanca con el fin de buscar una solución a largo plazo para poder controlar el problema de inmigración ilegal que ha existido entre los países.

Antes de su llegada al recinto, el mandatario mexicano y su comitiva fueron sometidos a una prueba COVID-19 de último minuto, como parte del protocolo. Luego del proceso, Andrés Manuel López Obrador ingresó alrededor de las 2 de la tarde (hora de Washington) a la Casa Blanca; donde el presidente estadounidense se colocó en la puerta principal para recibir a su homólogo mexicano.

Después de los saludos protocolarios, presentación de comitivas y firma del Libro de Invitados, los mandatarios sostuvieron un histórico encuentro privado con el objetivo de celebrar la reciente entrada en vigor del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) y fortalecer la alianza estratégica de ambas naciones.

La visita de trabajo por parte de López Obrador a Washington provocó reacciones divididas, pues las muestras de apoyo y aliento han sido constantes, pero también se han combinado con críticas y reclamos por parte de sus detractores en los Estados Unidos.

La jornada concluyó con una cena de trabajo encabezada por ambos mandatarios, con la participación de sus comitivas y líderes empresariales de los dos países.

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