En días pasados se activaron protocolos correspondientes ante supuesta amenaza de bomba en la terminal de San Miguel, en Cozumel.

La Directora General de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (APIQROO), Alicia Ricalde Magaña, indicó que las diversas instituciones de seguridad actuaron en siete minutos para salvaguardar las instalaciones y a los usuarios de la terminal.

“La Secretaría de Marina acudió al recinto portuario a fin de investigar y enviaron a dos buzos a revisar los cascos de los buques atracados”, agregó.

De acuerdo con los protocolos, un binomio canino revisó a los pasajeros y equipaje que en ese momento se encontraban en las instalaciones del recinto portuario, sin encontrarse nada que pudiera poner en riesgo la integridad de los usuarios y de la terminal, por lo que se liberó la embarcación para realizar su ruta normal. 

Un hombre se presentó en la zona 1 de la terminal de San Miguel y se entrevistó con el vigilante en turno, mostrándole tres papeles en el que preveía la instalación de una supuesta bomba el barco de Ultramar.

El vigilante informó sobre el documento al supervisor de la APIQROO. La persona que entregó el aviso de la supuesta amenaza, se retiró rumbo al norte de la ínsula.  De manera inmediata, se solicitó el apoyo a la SEMAR y policía estatal.

Unos instantes antes de llegar los cuerpos de seguridad, la persona regresó y entregó otros tres documentos con instrucciones a seguir para hacer explotar la supuesta bomba.  Fue ahí cuando personal de vigilancia de la terminal lo retuvo hasta que llegaron elementos de la policía estatal junto con personal de la SEMAR.

Ricalde Magaña manifestó que la persona que dio el falso aviso fue trasladada a la fiscalía de Cozumel y dijo llamarse Jesús Eduardo N, de 19 años, originario de la isla.

Está persona se investigará y será sancionado por las autoridades correspondientes por su proceder.

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