Diversas polémicas han impactado el proyecto del Tren Maya, obra de infraestructura que definiría el sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, parece ser que su ejecución sería más cara de lo que se pensaba.

El Tren Maya no será eléctrico como se planteaba en un principio, si no que utilizará diésel; uno llamado Ultra Bajo Contenido de Azufre (UBA) que PEMEX no puede producir. Esto indica que tendrá que operar con combustible comprado en el extranjero.

Esta opción se determinó tras un análisis de costo-beneficio realizado por FONATUR:

“El proyecto planteado sobre la base del diésel es menos costosa que el eléctrico en términos de Costo Anual Equivalente (CAE)”, aseguraron.

También se señaló que la compañía acreedora de la concesión podría adquirir diésel de PEMEX o compañías privadas; pero como se indicó anteriormente, Petróleos Mexicanos no cuenta con la capacidad para la extracción y producción de diésel para una obra de este calibre.

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