“Cuando los ladrones se fueron, la cajera se despojó del supuesto explosivo y se percató que se había tratado de un engaño, por fortuna ella se encuentra ilesa”, explicó BBVA.

De acuerdo con la carpeta de investigación, los hechos ocurrieron el viernes 29 de mayo cuando la mujer se dirigía a su trabajo, pero en el camino fue abordada por sujetos armados a bordo de un microbús, los individuos le cerraron el paso y la amagaron; ahí le dijeron que tenían vigilado a su esposo e hijo, que sabían todo de ella y le colocaron el “cinturón explosivo”.

Ella aseguró que no tuvo opción y siguió las indicaciones que se le dieron por llamada telefónica por parte de los delincuentes.

Al llegar a la sucursal bancaria sustrajo el dinero de la bóveda, de varios cajeros automáticos y lo guardó en un bote de basura. Luego en su vehículo manejó hasta Ecatepec, en el Estado de México, en donde recibió instrucciones para abandonar el vehículo y volver en 10 minutos, todo por vía telefónica. Al volver a la unidad la mujer encontró la llave del cinturón explosivo y lo arrojó a un lote baldío.

Cuando los peritos de la Fiscalía capitalina encontraron el artefacto con los explosivos solicitaron la intervención de efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los uniformados señalaron que se trataba de un engaño ya que era un explosivo mal elaborado, el cual se conforma de un regulador de corriente, un chispero y 4 artefactos pirotécnicos, con un contenido de 32 gramos de pólvora.

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