Este lunes se cumplen 19 años de la detención de Mario Ernesto Villanueva Madrid, quien fuese gobernador de Quintana Roo en la década de los 90’s. se le imputaron los presuntos delitos de narcotráfico en calidad de fomento, delincuencia organizada y operación con recursos de procedencia ilícita.

Desde su detención, el ex gobernador de Quintana Roo ha estado recluido en 10 cárceles diferentes, tanto de México como Estados Unidos.

Esta situación es catalogada como una estrategia política pues Alcides Ramón Magaña, alias «el metro»; y Juan Esparragoza, «el azul»; que eran parte del proceso judicial, fueron exonerados de los cargos imputados. Inclusive, existe un libro publicado por Irving Trigo Segarra, testigo protegido del caso, en el cual reconoce como fue presionado para entregar al ex mandatario estatal y que las imputaciones de los cuatro testigos protegidos son falsas.

En entrevista con Chaktemal Informa, el ex gobernador comentó el episodio de traición cuando fue aprendido pues él ya estaba listo para entregarse, «Teníamos que esperar a que concluyera el sexenio de Ernesto Zedillo… Con la llegada de (Vicente) Fox acordamos mi entrega a cambio de un juicio con base a la Ley… Pero no convenía a la PGR fuera así y todo lo cambiaron», precisó.

El 8 de mayo del 2010, mientras su hijo, Carlos Mario Villanueva Tenorio, recibía la constancia que le acreditaba como candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia Municipal de Othón P. Blanco; fue extraditado a Estados Unidos, donde la Corte Federal de Distrito Sur de Nueva York le juzgaría por supuestos delitos contra la salud y asociación delictuosa.

El 18 de enero del 2017 regresó a México y fue ingresado al Centro Federal de Readaptación Psicosocial (Ceferepsi) de Morelos, el 6 de junio tras batallas legales logró su traslado al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chetumal y desde el 23 de junio del 2018 permanece en conocida clínica particular, a consecuencia de padecimiento prostático, EPOC y deficiencias renales.

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