La noche de ayer un taxista que se encontraba dando servicio sufrió un infarto por lo que colegas que se encontraban cerca de su área corrieron a darle auxilio, rápidamente fue trasladado a la clínica del IMSS en donde falleció por la falta de atención del personal.

Juan Flores, mejor conocido como “Juanito” por el gremio de taxistas, se encontraba en su taxi con el número 750 mientras circulaba en la Av. Nápoles de la ciudad de Chetumal y brindaba servicio a un pasaje femenino; comenzó a sentir la falta de aire por lo que la pasajera al notar lo sucedido empezó a pedir ayuda a todo aquel que pasaba por el lugar, otro taxista se acercó a la ubicación para llevarlo lo más pronto posible a un hospital.

El taxista que ayudo a “Juanito” lo trasladó hasta el área de urgencias del IMSS de la localidad, pero estos no pudieron atenderlo a la brevedad pues según ellos dicha área estaba comisionada a casos de COVID-19 por lo que debía ser llevado a la parte frontal del hospital. Luego de insistir, el personal del área sacó una camilla para poder moverlo, sin embargo, esto sirvió de poco pues el ruletero ya había fallecido.

“Creo que, por ética profesional, una enfermera no puede negar el servicio a ninguna persona, si yo cuando Juanito me pidió ayuda lo abracé y lo llevé de inmediato, no me puse a pensar si tiene COVID, me subí a la rampa de urgencias, pero ahí, una enfermera dijo que esa área es de COVID y que llevara a Juanito del otro lado. Cuando le insistimos, esa enfermera sacó una camilla para dar la atención, pero ya alguien de los que estaba ahí dijo que Juanito había colgado los guantes, y así fue”, comentó el taxista que auxilió a Juan Flores en sus últimos momentos de vida.

Meses atrás Juan estuvo hospitalizado a causa de otro infarto, pero la necesidad de un sueldo para alimentar a su familia lo orilló a regresar al trabajo.

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