Se estima que siete de cada diez personas infectadas con COVID-19 desarrollan anticuerpos una vez superada la infección. Los anticuerpos quedan en el organismo, más precisamente en el plasma, que es la parte líquida de la sangre.

El plasma se obtiene a través de la aféresis, un procedimiento que consiste en utilizar una máquina, que separa las células a través de un equipo descartable y de único uso que permite la separación de los diferentes componentes de la sangre: glóbulos rojos, plaquetas y plasma.

“La gran mayoría de los pacientes que han recibido el tratamiento con plasma han tenido evolución favorable, y han sido alrededor de unos ocho pacientes, de los cuales han mejorado significativamente seis pacientes, es decir arriba de un 80% de mejoría. Obviamente, depende mucho los criterios de inclusión, la gravedad de la enfermedad cuando le colocas el plasma al paciente o no, y las comorbilidades agregadas.” indicó Manuel de la O Cavazos, secretario de Salud de Nuevo León.

Hasta el día de ayer México reportó el mayor número de muertes por COVID-19 por día, con un incremento de 236 defunciones.

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