Operarios equipados con trajes especiales para protegerse de un contagio por COVID-19, entierran a fallecidos por el virus en una fosa común de la Isla Heart, ya que en Nueva York hay un colapso en las morgues, esto funcionará como entierro temporal.

En menos de 24 horas, en Nueva York se registraron 783 muertes que se suman a la cifra de 8,627 víctimas del COVID-19.

Los inmigrantes hispanos son las mayores víctimas mortales del virus, ya que continúan laborando para poder generar sus ingresos mensuales que les permitan sobrevivir. Del número de fallecidos que anunciaron el jueves, más del 30% eran latinos.

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