Una trabajadora del área administrativa que laboraba en el Hospital del ISSSTE de Cancún, dio positivo en la prueba que se le aplicó para detectar COVID-19.

A pesar del resultado, ésta continuó yendo a trabajar hasta ser retirada y puesta en cuarentena. Sin embargo, sus compañeras de área siguen sin ser retiradas de sus labores, continuaron asistiendo al área “contaminada” y convivieron con ella en días previos a su retiro.

Las autoridades enviaron un documento donde se informaba sobre la situación de la empleada además de adjudicar la responsabilidad del problema a la Subdelegada de Administración y Encargada de la Delegación Estatal en Quintana Roo, así como al Subdelegado Médico.  

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