Este martes 13 de abril, el ministerio de Salud federal y regional de Alemania decidió cancelar la segunda dosis de vacunación a los menores de 60 años previamente vacunados luego de que se registraran unos cuantos casos de trombosis graves en Europa.

Tras una reunión la agencia de noticias DPA informó que la segunda dosis será sustituida por una dosis de BioNTech/Pfizer o Moderna que ya tienen en existencia en dicho país.

La Comisión Permanente de Vacunación (Stiko) recomendó que la segunda dosis de vacunación se posponga hasta 12 semanas luego de la primera dosis de AztraZeneca para evitar complicaciones por el cambio de vacuna.

la vacuna de AztraZeneca se ha limitado exclusivamente para personas mayores a 60 años, ya que los únicos casos de trombosis se han registrado a menores de este rango de edad. El 2 de abril se contabilizó alrededor de 42 casos documentados de trombosis venosa cerebral, 35 de ellos mujeres de 20 a 63 años y 8 fallecidos.

Muchos países de la unión europea como Dinamarca, Islandia, Noruega, Estonia, Lituania, Letonia, Luxemburgo entre otros, decidieron cambiar su segunda dosis de vacunación por otra que tengan en existencia en su país.

Mientras que, en el este de la Unión Europea, 9 de los 11 países que no tienen una economía tan favorable, decidieron seguir con la vacunación de AztraZeneca a todos sus adultos.

“No creemos un pánico innecesario, no seamos parte de esta guerra entre diferentes empresas porque ya es visible” informó el ministro de salud de Bulgaria enumerando los beneficios de dicha vacuna.

Este conjunto de países ha tenido muchos problemas controlando la pandemia, dominando las listas de decesos por Covid-19 del mundo, por lo que detener la vacunación no es una opción viable.

Esta vacuna tiene muchas ventajas ya que tiene un bajo costo, no requiere cuidados tan estrictos como la ARNm moderna y Pzifer-BioNTech, por lo que se resisten al cambio de vacuna a medio camino.

Brasil ha sido uno de los países más golpeados por la pandemia de covid-19, algunos atribuyen las condiciones a la negación de los brasileños por usar cubre bocas y mantener el distanciamiento, incitados por el presidente Jair Bolsonaro.

Sólo en el último mes el país superó una serie de récords en relación a contagios y muertes por covid-19; la semana pasada registró otro máximo de 12,818 muertes y más de 464 mil casos nuevos, cifras de una propagación que incluso supera a Estados Unidos.

Hospitales de emergencia como Dr. Akira Tada en Sao Paulo, están abarrotados y los pacientes críticos son enviados a hospitales más grandes y mejor equipados, pero ahora pocos nosocomios tienen espacio para recibir a nuevos pacientes, incluso en el estado más rico y poblado de la nación.

Hasta el domingo 21 estados y el Distrito Federal de Brasil tenían una tasa de ocupación en sus Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) que superaba el 80%, por lo menos 14 UCI estaban al borde del colapso con una ocupación mayor al 90%.

Las clínicas abarrotadas representan un aumento en la demanda de oxígeno, con un riesgo inminente en su escasez; como en el estado de Rondonia donde la Oficina del Fiscal General advirtió que los suministros de oxígeno podrían agotarse en dos semanas.

En el caso del avance de la vacunación, sólo el 1.4% de la población está completamente vacunada hasta ahora, considerado un lento proceso de campaña de inoculación.

Fue este lunes que el gobierno de Brasil anunció la compra de 100 millones de dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech que deberán ser entregadas en septiembre; el país tiene encargadas unos 562 millones de dosis de vacunas que están previstas para ser recibidas el fin de año, un panorama esperanzador para la nación latinoamericana más golpeada del mundo.

Tras la aplicación de las vacunas contra el covid-19 en todo el mundo, la agencia de drogas de Noruega ha reportado que al menos 23 personas murieron por complicaciones tras recibir el fármaco de Pfizer-BioNTech.

El ente que regula los medicamentos en el país nórdico (Statens Legemiddelverk Norway) advirtió que las personas mayores de 80 años y personas con enfermedades terminales son las que corren con mayor riesgo de sufrir efectos secundarios fatales con la vacuna anticovid-19.

De acuerdo con la Agencia Noruega de Medicamentos, los efectos secundarios no son alarmantes, pues no en todos los casos esto sucede. Además de que sólo pueden presentarse desenlaces de este tipo en pacientes “frágiles”:

“Los informes sugieren que las reacciones adversas comunes a las vacunas de ARNm, como fiebre y náuseas, pueden haber contribuido a un desenlace fatal en algunos pacientes frágiles”, indicó en un comunicado.

Al respecto, el director médico de la Agencia Noruega de Medicamentos (NOMA) declaró que no hay certeza de que la vacuna haya ocasionado la muerte de las 23 personas.

“Puede ser una coincidencia, pero no estamos seguros. No existe una conexión segura entre estas muertes y la vacuna”, declaró.

Por el momento, Pfizer y BioNTech colaboran con la agencia noruega de medicamentos para esclarecer este caso.

“La NOMA confirma que el número de problemas hasta el momento no es alarmante y está en línea con las expectativas. La NOMA evaluará minuciosamente todas las muertes reportadas para determinar si estos casos están relacionados con la vacuna. El Gobierno noruego también considerará ajustar sus instrucciones de vacunación para tener más en cuenta la salud de los pacientes”, indicó Pfizer.

Estados Unidos ha comenzado la distribución y aplicación de las vacunas contra el covid-19, los lotes de Pfizer/BioNTech fueron alistados desde las primeras horas del día lunes 14 de diciembre para abandonar la planta de la empresa en Michigan.

Para mantener las dosis congeladas las cajas son enviadas con nieve carbónica, que las mantendrán a -70 °C, la temperatura necesaria para conservar la vacuna.

Los hospitales en Estados Unidos empezaron a desempacar las valiosas cajas congeladas de la vacuna contra el coronavirus, en un histórico intento por frenar la enfermedad que ha matado a casi 300 mil personas en dicho país, de igual manera señalaron que el personal médico y residentes de albergues de ancianos serán los primeros en ser vacunados contra el virus.

La mañana de este lunes Sandra Lindsay, una trabajadora de la salud en Nueva York, se convirtió en la primera persona en ser vacunada contra el coronavirus en el país.

“Espero que esto marque el principio del final de un tiempo muy doloroso en nuestra historia”, dijo la enfermera de Queens tras recibir la dosis de la vacuna.

La vacuna, elaborada en conjunto por la estadounidense Pfizer y la alemana BioNTech, es la primera en ser aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y será usada en la mayor campaña de vacunación en la historia del país.

A nivel global, la pandemia ha cobrado más de 1.6 millones vidas desde que la oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China informó del inicio de la enfermedad a finales de diciembre de 2019.