En la víspera del 8 de marzo las manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer en México no se han hecho esperar. Como cada año, el llamado en redes sociales por parte de grupos colectivos ha citado a la marcha pacifica en todo el país, pero en esta ocasión lo que ha llamado la atención es la posición que ha tomado el gobierno federal de blindar el Palacio Nacional.

Mediante un video subido el pasado domingo a sus redes sociales, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló que la valla instalada frente al Palacio Nacional fue puesta con el fin de evitar enfrentamientos entre las mujeres y las fuerzas de seguridad, como ha ocurrido en ocasiones anteriores.

Por primera vez en lo que va del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y de Claudia Sheinbaum en la administración de la CDMX, se colocaron vallas de hasta cuatro metros de alto para resguardar el Palacio Nacional.

Desde el domingo por la noche, colectivos feministas escribieron los nombres de algunas de las víctimas de feminicidio en las vallas metálicas. De igual manera, emitieron una convocatoria donde invitaron a llenar el muro con flores señalando que, esta es otra manera de pronunciarse contra la violencia de género, donde además de flores, también invitaron a colocar cintas y papel de color morado, el cual simboliza la lucha feminista contra estas agresiones.

La mañana del mismo domingo 7 de marzo, autoridades del gobierno capitalino presentaron el protocolo de actuación y seguridad que se llevará a cabo durante la marcha del 8M en la Ciudad de México.

En la videoconferencia de prensa, la subsecretaria de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Marcela Figueroa Franco, dio a conocer que habrá 1,700 mujeres policías distribuidas a lo largo de la ruta; además, 600 elementos pertenecientes al agrupamiento Atenea y 400 adscritas a la secretaría de control de tránsito encargadas de regular la vialidad, el control de estacionamiento y garantizar la movilidad peatonal en el perímetro de la movilización.

Por su parte, la Secretaría de Gobierno también desplegará 300 mujeres con chalecos anaranjados para atender en todo momento la manifestación, “En caso de que haya personas que utilicen objetos peligrosos como bombas molotov, martillos, tubos, palos o cualquier otro objeto o arma que ponga en riesgo la seguridad y la integridad de las manifestantes o de las personas que transitan”, advirtió la funcionaria, asegurando que este proceso se hará con apego a los derechos humanos.

En diversos estados del país las movilizaciones comenzaron desde este domingo. En Puebla, decenas de activistas, feministas y personas trans realizaron una manifestación en el Zócalo de la localidad. En Ciudad Juárez, Chihuahua, madres de víctimas de feminicidio y de mujeres desaparecidas realizaron una caravana hacia las oficinas de la Fiscalía del estado donde colocaron cruces rosas y flores.

En tanto en los estados de Mérida, Yucatán, y en Oaxaca, y en Monterrey, Nuevo León, se registraron pintas en edificios bancarios, paredes y fachadas de lugares históricos previo a las movilizaciones del 8 de marzo.