Visión Intercultural
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Francisco J. Rosado May: PROFESOR INVESTIGADOR DE TIEMPO COMPLETO EN LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL MAYA DE QUINTANA ROO

Cada vez con más frecuencia se leen noticias sobre el retorno a clases presenciales después de las vacaciones de semana santa. ¿Vacaciones cuando no ha habido clases presenciales?
Las escuelas particulares, golpeadas por la pandemia, han estado haciendo cabildeo para que se les permita reiniciar labores presenciales; el gobierno responde que solo sería bajo semáforo verde. El Presidente ha anunciado que Campeche podría regresar a clases presenciales al terminar las vacaciones.

Lo anterior se lleva a cabo en el contexto de la reforma a la Ley General de Educación, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de septiembre de 2019, la nueva Ley General de Educación Superior aprobada el 9 de marzo 2021 por la Cámara de Diputados, y el nuevo reglamento del Sistema Nacional de Investigadores, aprobado el 3 de marzo por la junta de Gobierno del CONACyT. Sabiendo que reformar una ley lleva muchos meses, es probable que su discusión haya iniciado antes del Covid 19, por lo que cabe la pregunta ¿qué tanto reflejan el cambio cualitativo y cuantitativo que la pandemia obligó a implementar en materia educativa e investigación?

La firma especializada en análisis de tendencias McKinsey & Co., publicó el 17 de noviembre 2020 el estado del arte del uso de inteligencia artificial (IA) (https://www.mckinsey.com/business-functions/mckinsey-analytics/our-insights/global-survey-the-state-of-ai-in-2020). No hay vuelta, las organizaciones que se mantendrán competitivas, local y globalmente, son aquellas que aprendieron, invirtieron y desarrollaron esquemas de trabajo aprovechando el boom que la IA manifestó durante la pandemia. Appen, empresa especializada en IA, también publicó el estado del arte de IA y aprendizaje (https://resources.appen.com/wp-content/uploads/2020/06/Whitepaper-State-of-Ai-2020-Final.pdf), básicamente llegando a la misma conclusión. Casi el 75% de las organizaciones entrevistadas consideran que la IA es fundamental para su permanencia y desarrollo; mientras que casi el 50% señala que están atrasados en esa materia.

Sin duda, en materia educativa, la aplicación adecuada y oportuna de la tecnología digital marcará el cierre o ampliación de las brechas en conocimiento, dentro de una sociedad y entre países u organizaciones.

Todas las escuelas han tenido que recurrir a la IA para evitar su colapso, sea por retener su matrícula o por impartir el conocimiento necesario que cada nivel de estudios debe alcanzar. ¿Existe algún estudio que describa los métodos usados por las diferentes instituciones educativas y señale cual ha sido su eficiencia? ¿Qué estrategias se recomiendan implementar para entender y atender el enorme reto que implica el regreso a clases presenciales? Sería una verdadera lástima regresar sin siquiera contemplar y aprovechar la IA para cerrar las brechas en calidad educativa, a todos los niveles y por grupo socioeconómico de la población. No olvidemos que estamos todos en la misma tempestad, pero no en el mismo barco.

Reducir la brecha de desigualdad en una sociedad como la nuestra, a través de educación, requiere al menos de: capacitación tanto para académicos como para estudiantes, disponibilidad de equipo de cómputo y señal de internet. Pero también requiere de innovación en pedagogía, diseño de programas y plataformas. Afortunadamente no comenzaríamos de cero. Por ejemplo, están los sitios Khan Academy, youtube.com/miaula, o youtube.com/learning.

También se necesita, urgentemente, tomadores de decisión con visión de futuro y compromiso social, así como la participación de los actores directamente involucrados, maestros, estudiantes y familias. Por ejemplo, sabemos que nuestro estado necesita formación de profesionistas en áreas que no cubren todas las universidades, ¿porqué no diseñar cursos transversales impartidos en línea por los mejores académicos del estado? Esta es una propuesta viable, incluso se puede y debe crear programas de licenciatura o posgrado interinstitucionales que sean necesarios para el desarrollo sostenible del estado.

Quizá habría que reformar los reglamentos internos o legislación estatal que permitan la creación de programas interinstitucionales, aprovechando a los mejores académicos de cada institución para que compartan sus conocimientos a estudiantes de todo el estado mediante actividades en línea. Vale mucho la pena explorar esta y otras propuestas que permitan cerrar brechas de calidad en educación.

Sin una visión apropiada de futuro, buenas decisiones y apoyo, la pandemia solo hará más grandes las brechas entre grupos sociales. Todos perdemos.