Más de mil 500 vestigios arqueológicos encontrados en el tramo 3 del Tren Maya ubicado entre Calkiní, Campeche, e Izamal, Yucatán, han puesto en consideración el cambio de la ruta en caso de que esta afecte a dichas zonas, así lo señaló el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

Esta revisión se dio luego de que representantes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraran vestigios mediante el uso de nuevas tecnologías para generar estudios que garanticen la protección arqueológica en la región.

En agosto pasado el INAH delimitó dos áreas cercanas a las vías del tren, donde se desarrollan las obras del tramo 3, al descubrir dos vestigios arqueológicos ya que son lugares considerados Patrimonio de la Humanidad. Además de que en esa misma zona se encuentra la Reserva Estatal Geohidrológica Anillo de Cenotes.

Por su parte Representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentaron a los comités las propuestas de estrategias de mitigación de impacto ambiental, como la restauración de flora y fauna, instalación de pasos de vida silvestre y talleres de educación ambiental.

Tanto la Semarnat como el INAH manifestaron a las comunidades que se generarán fuentes de empleo para el seguimiento e implementación de estas acciones en toda la península.

El proyecto Tren Maya servirá para fortalecer el desarrollo del sureste y la Península de Yucatán con una visión integral, incluyente y sostenible, para impulsar el bienestar, así como el crecimiento económico y productivo de la región, destacó la secretaría de Gobernación.