La antropóloga Ximena María Chávez Balderas, quien pertenece a las filas de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo, ha sido galardonada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con el premio Javier Romero Molina en el área de Antropología Física por haber presentado la mejor tesis de doctorado.

El estudio titulado “The offering of life: Human an Animal Sacrifice at the West Plaza of the Sacred precinct of Tenochtitlán”, consiste en un análisis de huellas de violencia en restos óseos de hace 500 años.

La convocatoria lanzada por la Secretaría de Cultura, a través del INAH, está dirigida a investigadores y tesistas mexicanos y extranjeros residentes en el país; el pasado 28 de noviembre se dio a conocer la lista de los ganadores.

El INAH entregó 21 premios y 16 menciones honoríficas a los mejores estudios y proyectos en los ámbitos de la arqueología, antropología física, etnología y antropología social, historia y la etnohistoria, la lingüística, restauración y conservación del patrimonio arquitectónico y urbanísticos, conservación de bienes muebles y museografía e investigación de museos, surgidos tanto del propio Instituto como de universidades y centros de investigación especializados en dichas disciplinas.

La FGE reconoció “el enorme mérito de Ximena María Chávez Balderas, quien tiene formación a nivel licenciatura en arqueología, dos maestrías, una en Antropología Física y otra en Antropología Biológica, así como el doctorado en Antropología Física, tesis que le dio el reconocimiento por parte del INAH”.

Ximena María Chávez Balderas destacó que el fiscal estatal, Óscar Montes de Oca Rosales, se preocupó por inscribir a la institución en un padrón denominado Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (Reniecyt), que es un instrumento de apoyo a la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación del país a cargo del Conacyt, lo que permitirá proponer y hacer proyectos de investigación en conjunto a partir del próximo año.

Más de mil 500 vestigios arqueológicos encontrados en el tramo 3 del Tren Maya ubicado entre Calkiní, Campeche, e Izamal, Yucatán, han puesto en consideración el cambio de la ruta en caso de que esta afecte a dichas zonas, así lo señaló el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

Esta revisión se dio luego de que representantes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraran vestigios mediante el uso de nuevas tecnologías para generar estudios que garanticen la protección arqueológica en la región.

En agosto pasado el INAH delimitó dos áreas cercanas a las vías del tren, donde se desarrollan las obras del tramo 3, al descubrir dos vestigios arqueológicos ya que son lugares considerados Patrimonio de la Humanidad. Además de que en esa misma zona se encuentra la Reserva Estatal Geohidrológica Anillo de Cenotes.

Por su parte Representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentaron a los comités las propuestas de estrategias de mitigación de impacto ambiental, como la restauración de flora y fauna, instalación de pasos de vida silvestre y talleres de educación ambiental.

Tanto la Semarnat como el INAH manifestaron a las comunidades que se generarán fuentes de empleo para el seguimiento e implementación de estas acciones en toda la península.

El proyecto Tren Maya servirá para fortalecer el desarrollo del sureste y la Península de Yucatán con una visión integral, incluyente y sostenible, para impulsar el bienestar, así como el crecimiento económico y productivo de la región, destacó la secretaría de Gobernación.