Mediante la conferencia mañanera celebrada el jueves 17 de febrero, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió el apoyo de la población para gastar menos energía desde la tarde hasta la noche, con el fin de mantener reservas de energía en futuros apagones y así apoyar a las personas afectadas por el mega apagón del pasado lunes 15 de febrero en el norte del país.

En su conferencia matutina, el mandatario mencionó que no hizo esta petición antes para no causar alarma ni provocar ataques de sus adversarios políticos.

“Decirles a los mexicanos que nos ayuden, no quise hacerlo desde el principio porque tenemos toda la presión de nuestros adversarios y de todos los que se han dedicado a saquear, (además) iba a generarse una alarma mayor que nos iba a ocasionar una situación más complicada”, refirió.

López Obrador pidió a la población ahorrar toda la energía que les sea posible de 6 de la tarde a 11 de la noche, que es el horario en el que más consumo hay. El presidente pidió apagar las luces, así como dejar de usar todas las fuentes de energía que no sean necesarias en ese horario.

“Esto va a ayudar mucho, el que participemos todos y que podamos en estos momentos bajarle al consumo de energía, eso es lo que yo propondría (…) ahora que ya no está grave la situación podemos apoyar todos (…) es una medida que ayudará mucho para el futuro”, acotó.

Por otro lado, aseguró que el tema del apagón en el norte del país ante la falta de abasto del gas natural, está prácticamente controlado gracias al uso de energías alternas, reconociendo el trabajo hecho en los últimos días por el personal de la Comisión Federal de Electricidad y del Centro Nacional de Control de Energía.

Por su parte, el director general de Distribución de la CFE, Guillermo Nevárez, informó que al momento el servicio de energía está al 100% en todo el país. Tras esto, la CFE usó combustibles alternos para la generación de energía y realizó cortes de energía en 23 estados del país, para apoyar a la región afectada.

Se sospecha que 5 pacientes con COVID-19, los cuales se encontraban intubados, murieron el fin de semana debido a que el Hospital General de Tijuana, donde recibían atención, se quedó sin energía eléctrica.

El apagón comenzó el pasado viernes y de inmediato fue reportado a la Comisión Federal de Electricidad. La falta de energía ocasionó que los ventiladores mecánicos dejaran de funcionar, afectando a los pacientes internados por COVID.

Personal del hospital, relató que dos pacientes fallecieron cuando la luz se fue y otros tres presentaron complicaciones y fueron trasladados a un área donde sí había luz gracias a una planta interna.

Hasta el lunes, los cuerpos de los pacientes fallecidos continuaban dentro del hospital ya que al no funcionar los elevadores no pudieron ser trasladados al área forense.

El personal informó que, durante los días sin luz, el hospital tenía 30 camas con pacientes COVID, de las cuales 19 estaban intubados, 12 no tenían luz, y 5 murieron.

Además de los ventiladores, el hospital reportó que el apagón provocó la descompostura del gasómetro y del equipo de laboratorio, lo cual implicó no tener servicio de análisis clínicos.

Hasta ahora, la CFE no ha dado un reporte sobre los motivos del apagón, pero el director del hospital, Alberto Reyes Escamilla, dijo al mismo medio que pudo tratarse de una falla en la subestación eléctrica derivada de un acto de vandalismo por el robo de cableado.

Por su parte, el secretario de Salud de Baja California, Alonso Pérez Rico, señaló que la falta de luz solo se registró un día. Dijo no tener conocimiento sobre las personas fallecidas y comentó, al igual que Reyes Escamilla, que todos los ventiladores tienen una batería interna para este tipo de casos que dura alrededor de 4 horas, por lo que ninguno dejo de funcionar.

El Comité de Calidad y Seguridad será el encargado de investigar si se cumplió con lo que marcan los protocolos y si se contó con lo necesario para garantizar la integridad de los pacientes.