El jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, publicó este sábado las coordenadas aproximadas del lugar donde caerá el cohete chino Larga Marcha-5B Y2. Según el alto funcionario, el aparato caerá al océano Pacífico en algún lugar al este de Nueva Zelanda.

Las posibilidades de que impacte con una zona poblada son mínimas, pero existen. Eso ha suscitado dudas sobre el diseño de las misiones espaciales chinas.

La pieza que caerá del cielo forma parte de la etapa del refuerzo central de la Gran March 5B, diseñada para levantar las partes grandes y pesadas de la estación espacial. Las etapas inferiores por lo general vuelven a la Tierra inmediatamente después del lanzamiento. Las etapas superiores que alcanzan la órbita vuelven a encender el motor después de liberar sus cargas útiles, guiándolos en el reingreso hacia un área desocupada, como el medio de un océano.

El Larga Marcha-5B Y2, que llevó a bordo el módulo central para la construcción de una futura estación espacial china, fue lanzado con éxito al espacio el pasado jueves. Sin embargo, al poco de su lanzamiento la etapa central del cohete experimentó dificultades y entró inadvertidamente en la órbita terrestre baja.

Por su parte, Lloyd J. Austin III, secretario de Defensa de EE. UU, dijo que espera que el cohete caiga en algún lugar donde no le haga daño a nadie e insinuó que debería ser requisito maniobrar de manera segura para aquellos países que operen en el espacio, aludiendo a la responsabilidad de China por la pérdida de control sobre dicho cohete.