Norte de Mérida en lujo excesivo y el sur en la pobreza y el olvido

La “casta divina” continúa dominado la economía y la política de la capital yucateca; los más pobres, solo visibles para elecciones

Yucatán se ha caracterizado por su tranquilidad, amabilidad de la mayor parte de su población y seguridad. Pero también por la profunda desigualdad, principalmente en Mérida, donde la brecha entre el norte, los que más tienen, y el sur, los más modestos, por llamarlos de una manera, continúa creciendo de manera exponencial.

A 103 años de la llegada del general Salvador Alvarado a Yucatán, y de que acuñara el término “casta divina” para referirse a los que controlaban la economía y la vida en general en Yucatán, la situación no ha cambiado, pues mañana, al celebrarse el Día del Trabajo el sur de Mérida proveerá a quienes desfilen, obreros mal pagados y con escasas prestaciones, y el norte a los que lo presencien desde sus casas, pues son los del dinero.

Mérida presenta dos rostros muy diferentes en dos direcciones: el sur profundo, donde está la mayor parte de la población que, incluso, a debido recurrir a invadir terrenos particulares o gubernamentales para hacerse de un terreno y vive en condiciones miserables, sin servicios básicos.

Solamente son visitados en época de elecciones, como ahora, en busca de su voto y para hacerles promesas que no cumplirán.

En este polígono de pobreza están las colonias Emiliano Zapata Sur I, II y III; San José Tecoh, San Antonio Xluch, y varias comisarías, como Dzununcán y Molas, solamente por esa parte de la ciudad.

La gran mayoría de ese sector de población se dedica al comercio informalalbañiles y otros oficios de gran esfuerzo físico y poca paga.

La mayoría cobra de uno a dos salarios mínimos, insuficientes para acceder a la canasta básica, servicios de salud y educación adecuados.

Calles polvorientas, sin pavimentar, deficiente, o nula iluminación, escaso patrullaje policíaco, rutas inadecuadas de transporte urbano, que ni siquiera se cubren después de las 10 de la noche por la peligrosidad del rumbo, son las características del llamado “sur profundo”

LA “CASTA DIVINA”

El otro rostro está completamente al otro lado de la ciudad, del inicio del Remate de Paseo de Montejo rumbo al norte se refleja otro mundo, con amplias avenidas, paseos arbolados, patrullaje policiaco constante y enormes, antiguas casonas y viviendas habitadas por lo que los meridanos conocen como la “casta divina”, cuyos integrantes, de familias muy bien relacionadas entre sí, siguen manteniendo el poder político y comercial de la capital yucateca.

Las colonias Itzimná, Buenavista, Campestre, Villas del Sol, Villas la Hacienda, así como la periferia norte, con Temozón, y hacia el poniente, con Altabrisa, San Pedro Cholul y Conkal, concentran a gran cantidad de gente pudiente.

Solamente son visitados en época de elecciones, como ahora, en busca de su voto y para hacerles promesas que no cumplirán.

En este polígono de pobreza están las colonias Emiliano Zapata Sur I, II y III; San José Tecoh, San Antonio Xluch, y varias comisarías, como Dzununcán y Molas, solamente por esa parte de la ciudad.

La gran mayoría de ese sector de población se dedica al comercio informalalbañiles y otros oficios de gran esfuerzo físico y poca paga.

La mayoría cobra de uno a dos salarios mínimos, insuficientes para acceder a la canasta básica, servicios de salud y educación adecuados.

Calles polvorientas, sin pavimentar, deficiente, o nula iluminación, escaso patrullaje policíaco, rutas inadecuadas de transporte urbano, que ni siquiera se cubren después de las 10 de la noche por la peligrosidad del rumbo, son las características del llamado “sur profundo”

LA “CASTA DIVINA”

El otro rostro está completamente al otro lado de la ciudad, del inicio del Remate de Paseo de Montejo rumbo al norte se refleja otro mundo, con amplias avenidas, paseos arbolados, patrullaje policiaco constante y enormes, antiguas casonas y viviendas habitadas por lo que los meridanos conocen como la “casta divina”, cuyos integrantes, de familias muy bien relacionadas entre sí, siguen manteniendo el poder político y comercial de la capital yucateca.

Las colonias Itzimná, Buenavista, Campestre, Villas del Sol, Villas la Hacienda, así como la periferia norte, con Temozón, y hacia el poniente, con Altabrisa, San Pedro Cholul y Conkal, concentran a gran cantidad de gente pudiente.

Esa imagen la terminó de afianzar cuando en una gira por la comisaría de Ucí, en Motul, extendió la mano para que un humilde campesino maya la besara. Esas actitudes le costarían muy caro al PAN, que perdió la gubernatura en la siguiente elección.

Créditos:  https://laverdadnoticias.com/yucatan/Norte-de-Merida-en-lujo-excesivo-y-el-sur-en-la-pobreza-y-el-olvido–20180429-0071.html 

 

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