“El Mundial de Qatar cambiará la idea que se tiene de Oriente Próximo”

Hassan Al Thawadi (Doha, 1978) habla con un acento muy castizo que él asegura haber aprendido durante su infancia española. Hasta los tres años vivió en Madrid. Desde hace una década este abogado se ha consagrado a llevar la Copa del Mundo a su país, Qatar, en 2022.

Pregunta. ¿Por qué Qatar ha dedicado tanto esfuerzo a organizar un Mundial de fútbol?

Respuesta. Porque el deporte es muy importante para el pueblo de Qatar. Nosotros creemos en el poder del deporte. El Mundial no es el primer evento que organizamos. Tenemos un largo historial acogiendo eventos grandes: en 2006 organizamos los Juegos de Asia; en 1988 y en 2011 organizamos la Copa de Asia; en 1995 organizamos el primer Mundial Sub-21… El deporte forma parte de nuestra cultura. Y no hay ningún evento más importante que el Mundial. Cuando tuvimos la oportunidad de entrar en la candidatura fue una época muy buena para nosotros porque fuimos muy conscientes de que este Mundial puede acelerar un cambio positivo. No solamente en Qatar. En toda la región. Desde 2010 hemos entrado en una época de muchas tensiones y conflictos en el mundo. El poder del deporte puede ayudar a construir puentes que unan a las personas y a las culturas. Además, el Mundial puede dejar un legado muy bueno en una comunidad como la nuestra.

P. ¿A qué se refiere cuando habla de legado? ¿Cree que el fútbol también es un puente para transformar el aparato productivo en el Golfo Pérsico, de la explotación de los hidrocarburos a los servicios?

R. Cuando hablamos de legado nos referimos a dos cosas. Primero a los estadios y a las infraestructuras. Cualquier proyecto que hagamos lo hacemos pensando en darle una utilidad después de 2022. El otro legado que tenemos ante nosotros es el legado humano y económico. Estos son objetivos de nuestra visión de Qatar para 2030. Esta visión tiene tres pilares: desarrollo social, desarrollo sostenible y diversidad económica. Con cada proyecto del Mundial pensamos en cada uno de estos pilares. En relación a las energías renovables tenemos uno de los grandes proyectos de granjas solares con la compañía estatal de energía. Pensamos en fabricar una gran granja solar para entrar en este sector. Pretendemos que en el futuro el deporte sea una parte importante de nuestra actividad económica.

P. ¿Apuntan a la explotación de turismo?

Juro que si quieren nieve en los estadios de Qatar la van a tener

R. En particular el turismo relacionado con el deporte: es uno de los sectores más importantes para nosotros. El año pasado organizamos más de cien eventos deportivos, diez de categoría mundial.

P. Se espera que al Mundial de 2022 acudan un millón y medio de aficionados extranjeros y la población de Qatar es de 2,4 millones. ¿Qué planes tienen para reutilizar los estadios cuando todo ese público se vaya?

P. Tenemos un plan para cada estadio. Dependiendo de la región o el barrio donde se encuentre. La FIFA pide estadios de 40.000 para fases de grupo, 60.000 para semifinales y 85.000 para la final. Si el edificio se mantiene como estadio tras el Mundial rebajaremos la capacidad hasta 15.000 o 20.000, adecuándolo a nuestras competiciones locales. Hay tres o cuatro estadios que serán reutilizados con otro fin, y en estos casos los edificios permanecerán y las gradas serán temporales y las quitaremos tras la competición. Enviaremos esas butacas para estadios de 10.000 o 5.000 localidades en países en vías de desarrollo. Los estadios serán reutilizados de acuerdo a los lugares donde estén. En la ciudad de Wakrah, al sur del país, cuando comenzamos a diseñar el estadio fuimos y hablamos con los vecinos: “¿Qué quieren hacer con este estadio y su zona perimetral? ¿Qué necesitan?”. Dijeron que necesitaban colegios y un salón de boda. Así es que cuando lo diseñamos tuvimos en cuenta a la comunidad para que lo utilicen cada día. Que su uso no se limite a acoger un partido cada seis meses. Esta es nuestra visión de los campos: que cada uno tenga una historia particular

P. ¿Cuántos estadios se construirán en total?

R. Nuestro proyecto contempla ocho estadios, uno de los cuales será completamente desmontable, el exterior y el interior. Tres o cuatro van a quedar como edificios pero no como estadios de fútbol: los usaremos para colegios, apartamentos, y hospitales. Esperamos que el resto sí permanezcan como estadios de fútbol. Pero el número final de campos está pendiente de la aprobación de la FIFA.

P. Qatar es un desierto. La temperatura en Doha en noviembre suele rozar los 40 ºC. Presumimos que esto supone dificultades para mantener campos de hierba natural y para jugar al fútbol en días de calor.

R. Utilizaremos hierba natural en todos los casos. Tenemos uno de los equipos de jardineros más especializados en el Mundo. Estamos desarrollando la tecnología para plantar la mejor hierba del mundo para jugar al fútbol. El riego es otro desafío: tenemos tecnología desalinizadora de agua de mar que usamos para regar. Cuando Karl-Heinz Rummenigge visitó el estadio Khalifa dijo que le gustaría volver a jugar al fútbol para poder jugar sobre esa hierba. La idea que se tiene de nosotros es que somos un país desértico. Pero nos reservamos sorpresas. El mundo necesita descubrir Qatar y el Oriente Próximo para cambiar su pensamiento. No todo lo que tienen frente a los ojos es la realidad completa. Hay una realidad más compleja por descubrir. Este es el poder de nuestro Mundial. Es mágico. Es una oportunidad de que el Mundo cambie la idea que tiene: eso es una parte pequeña del paisaje. Somos un paisaje mucho más variado de lo que creen y el Mundial es perfecto para que nos vean.

P. ¿Y la refrigeración? ¿Cuánto cuesta refrigerar un estadio?

Contra el terrorismo no basta con luchar militarmente. Hay que dar a los jóvenes una oportunidad para que tengan un futuro mejor. El Mundial es una iniciativa en este sentido

R. Juro que si quieren nieve la van a tener. Somos pioneros en refrigerar estadios desde 2008, cuando instalamos un sistema en el estadio del Al-Sadd, para 15.000 personas. Fue la primera tecnología refrigerante en el mundo del fútbol. Funcionaba de manera muy eficaz pero no era muy sostenible. Cuando presentamos la candidatura nos comprometimos a mejorarla para hacerla más eficiente y sostenible. En julio, cuando acabamos el estadio Khalifa, para 40.000 espectadores, introdujimos el nuevo modelo y comprobamos que es más eficiente y barato que el que funciona en Al-Sadd. Porque las toberas que envían el aire se pueden dirigir de forma que no molesten a los jugadores y creen una barrera de contención del viento exterior. Disponemos de sensores que nos permiten medir la dirección del viento fuera del campo para dirigir las corrientes de aire frío de forma que el viento caliente no entre al recinto.

P. ¿Cuánto cuesta esto?

R. La investigación y el desarrollo supusieron entre el 8% y 10% del coste total de la construcción del Khalifa. Estamos mejorando cada día el proceso de construcción. Con cada nuevo estadio bajan los costes de la refrigeración y la sostenibilidad aumentará. Estamos investigando cómo aplicar este sistema de refrigeración a otras cosas, además de los estadios. En el Mundial de 2014 empleamos este sistema en los fan-zones. Tenemos personas experimentando con esta tecnología en la agricultura, en invernaderos. Cada centavo que invertimos lo dedicamos a pensar cómo vamos a aprovecharlo en otros ámbitos y cómo monetizarlo. La agricultura es un campo, la refrigeración de áreas urbanas también. A través del fútbol nos hemos propuesto desarrollar industrias nuevas y una de ellas es la refrigeración. Hay que tener en cuenta que el 60% del planeta tiene el clima de Qatar.

P. ¿A qué temperatura se van a jugar los partidos?

R. Nuestro aire acondicionado puede bajar la temperatura hasta los 3ºC. Cuando nos visitaron los inspectores de la FIFA necesitaron abrigarse: afuera la temperatura era 40ºC y dentro del campo la bajamos a 9ºC. ¡No se lo podían creer! Queremos que este sea un Mundial espectacular por las innovaciones tecnológicas y en materia de organización: será el primer Mundial compacto de la historia. Los aficionados podrán acudir hasta a tres partidos por día, y los jugadores nunca tendrán que cambiar de hotel de concentración. Los traslados de una sede a otra mermaron el rendimiento en otros Mundiales. En Qatar los futbolistas podrán usar una sola cama durante todo el campeonato. El cambio de fecha a noviembre y diciembre también supondrá que los jugadores compitan con el máximo de energía y no como lo suelen hacer, que es a final de temporada, cuando el desgaste físico es mayor. Va a ser una oportunidad única para que lo den todo por su país.

P. ¿Cuál cree que será el legado más importante de Qatar 2022?

R. Crear una plataforma para que el mundo pueda celebrar, aparte de sus diferencias en materia religiosa, política y étnica, la experiencia del fútbol en el Medio Oriente. Nosotros conoceremos el mundo y el mundo nos conocerá a nosotros. En nuestra región hay una idea de que el mundo quiere entrar para cambiarnos y conquistarnos; y fuera hay una idea de que en nuestra región nosotros no podemos vivir con humanidad porque no somos como los occidentales. La verdad es que también somos humanos y necesitamos más plataformas para cambiar las ideas o al menos para descubrir las diferencias y las similitudes, y descubrir que si tenemos diferencias no importan porque podemos vivir juntos.

P. A propósito de las diferencias culturales, mucha gente se pregunta qué pasará con el alcohol en los estadios.

R. Muy fácil. Hay alcohol en Qatar pero no se vende en lugares públicos. Solo en los hoteles. Durante el Mundial habrá alcohol pero en lugares específicos. Dentro del estadio no lo sabemos: tenemos que hablarlo con la FIFA. Respetaremos la decisión de la FIFA y los patrocinadores. Sé que mucha gente quiere alcohol en el estadio. Pero hay países en donde esto no sucede: en la Premier no se vende alcohol en los campos. El alcohol no es importante: la gente que quiera beber encontrará dónde comprar y dónde beber. Qatar es un país muy hospitalario. Cualquier persona que nos visite sentirá que está en su casa.

P. Las recomendaciones del Ministerio de Exteriores de España a los viajeros que van a Qatar son inquietantes. Advierten que en Qatar se prohíben las relaciones fuera del matrimonio y las demostraciones públicas de afecto. En España es legal el matrimonio homosexual desde 2006. ¿Cómo contemplará su organización la visita de parejas gays?

R. Todo el mundo es bienvenido a Qatar. Solo pedimos que se respete nuestra cultura. Y las exhibiciones públicas de afecto no están comprendidas en nuestra cultura.

P. ¿Un abrazo en la calle es una exhibición pública de afecto?

R. Los abrazos y estas cosas sí están permitidas. Quien quiera abrazarse y celebrar hace algo normal. Las “exhibiciones públicas de afecto” son otra cosa. Las personas no deben tener miedo. Solo que, cuando vengan a Qatar, comprendan que hay cosas que no forman parte de nuestra cultura.

P. Usted ha dicho que el fútbol sirve para tender puentes pero Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto dirigen un boicot contra Qatar y exigen la retirada del Mundial bajo la acusación de que financia el terrorismo islamista. ¿Cómo se supera esta contradicción? ¿Cómo influye la situación actual de bloqueo en la organización del Mundial?

R. Para nosotros no es una contradicción porque nosotros todavía creemos en esto y tenemos la confianza de que el fútbol será una plataforma de unión de las personas. Pero vivimos en un mundo complicado. Este es un bloqueo ilegal e injusto. Ilegal en el derecho internacional. Es una página triste en la historia de nuestra región. Pero en la historia de Qatar seguimos adelante: creemos en el GCC [Consejo de Cooperación para los Estados del Golfo Pérsico] pero también creemos en nuestra soberanía. Queremos resolver este conflicto con diálogo: si quienes nos bloquean están dispuestos a aproximarse hacia nosotros 100 metros, nosotros estamos dispuestos a caminar 10.000 para aproximarnos. ¿En qué nos afecta a la organización del Mundial? Tenemos un plan B. Hemos establecido vías de abastecimiento muy rápido y los proyectos se están ajustando al programa previsto. Los ciudadanos de estos países pueden venir a Qatar: nadie está excluido de nuestro país. Las obras del Mundial continúan.

P. Los países que bloquean a Qatar argumentan que lo hacen porque luchan contra el terrorismo y exigen la renuncia al Mundial y el cierre de la cadena de televisión Al-Jazeera. ¿Cuál es la relación entre las exigencias y el propósito del embargo?

R. La renuncia a la Copa no está entre sus demandas, pero la atacan. Dicen que quieren luchar contra el terrorismo. Qatar está en la primera línea de la lucha contra el terrorismo. Somos el primer país en el Mundo Árabe que ha firmado un acuerdo con Estados Unidos para combatir las redes de financiación del terrorismo. Estamos en la coalición que lucha contra el ISIS. En nuestra lucha contra el terrorismo creemos que para ganar esta guerra necesitamos ganar en la base: no basta con luchar militarmente contra los terroristas; necesitamos luchar contra aquello que los abastece. Solo puedes hacer esto cuando das a los jóvenes una oportunidad para que tengan un futuro mejor, un país estable, con derechos humanos, donde las personas puedan construir sus futuros. Solamente así ganarás esta guerra. Si tu foco está solo en el combate militar siempre habrá nuevos terroristas. Qatar tiene muchas iniciativas de este tipo, como la relacionada con la educación para los jóvenes, la apuesta por el deporte, el Mundial para dar oportunidades para un buen porvenir para la región… Los países que nos bloquean todavía no tienen ninguna evidencia contra nosotros. El Departamento de Estados de Estados Unidos ha dicho muy claramente que Qatar es un socio en la guerra contra el terrorismo. Nosotros seguimos adelante con nuestra visión: queremos ser parte de un mundo que da estabilidad a las generaciones del futuro.

 

Fuente: EL PAÍS.

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