Vergüenza en el Congreso

Por: Carlos Barranchina


 

Estaba concluyendo el debate del Presupuesto de Egresos de la Federación, en torno a las tres y media de la madrugada, cuando el diputado por el Estado de México de MORENA Mario Ángel Juárez Rodríguez hizo uso de la voz, mientras unos compañeros se situaban en frente suyo con una serie de pancartas alusivas a la corrupción.
El discurso del diputado morenista fue muy agresivo, y aunque no se ve muy hábil, quizás no fue el más afortunado de su vida. Señaló que buena parte de los diputados de la cámara eran unos traidores (todos menos los de su partido), y que estaban aprobando un presupuesto con fines electorales, con el fin de evitar que MORENA ganara el proceso electoral del 2018. Aunque posteriormente la coordinadora de MORENA se disculpara desde su curul afirmando: “sí ha habido alguna conducta o alguna expresión fuera de lugar, se han calentado los ánimos toda la noche de ambas partes”; ciertamente se montó un escándalo de grandes proporciones por los dichos de unos y las reacciones de otros.
De forma más concreta, Juárez Rodríguez, interpeló retóricamente a la diputada priista del Estado de México Olga Esquivel sobre cuál era la cantidad que había recibido en un supuesto “moche”, por haber “bajado” 320 millones de pesos por una gestión. Luego dirigió sus dardos sobre Camacho Quirós, al referirse a él como “el corrupto”, que había reconocido un “fondo inexistente” de 10.000 millones de pesos para comprar conciencias y pagar campañas políticas de sus correligionarios, y se siguió despachando atacando a Alfredo del Mazo, al que calificó como gobernador espurio y corrupto; y a Eruviel Ávila (otro corrupto); señalando posteriormente que todos los diputados -intuyo los no morenistas-; se encontraban en el basurero de la democracia, eran corruptos y traidores (no buscó nunca sinónimos para referirse a los integrantes de la cámara, por lo que sí fue un poco repetitivo en su intervención).
La bancada priista se calentó y perdió las formas. En Quintana Roo hemos visto con sorpresa como Arlet Mólgora y Sara Latife Ruiz Chávez, junto con otras diputadas, que se encontraban al costado del Secretario de Organización del PRI Carlos Iriarte Mercado (hasta hace poco presidente del PRI en el Estado de México); lideraban con pasión una serie de gritos homofóbicos en contra del diputado de MORENA, que contribuía al espectáculo regresando besos a sus interpeladoras.
El hecho, a pesar de la cantidad de horas que llevaban en sesión y del cansancio natural, es condenable, por la “violencia” que implica el hecho en sí mismo, aunque sea respondiendo a una agresión; y porque México está siendo penalizado internacionalmente en razón de que en los campos de futbol los ciudadanos no dejan de expresarse con estos “gritos de guerra” contra sus rivales. El hecho de que los representantes populares al perder las formas, profundicen en los mismos, es un penoso referente para la ciudadanía. Eso es serio y debería ser tenido muy en cuenta.
Al ser cuestionada por este comentarista, Arlet Mólgora señaló que se sintieron muy ofendidas por el discurso del diputado morenista, especialmente por las referencias a su líder de bancada, César Camacho Quirós, y que ello motivó su reacción. Salvada la explicación sobre estas acciones, que han tenido una importante repercusión en los medios de comunicación nacionales, y ha causado escándalo en las redes sociales de Quintana Roo; señaló que en su opinión lo que era importante destacar es que al final del día el Estado de Quintana Roo había conseguido asegurar en el PEF 22,000 millones de pesos para diferentes gestiones, especialmente para el sur de la entidad (las ha explicado en un video que se subió en su página de Facebook), y que todavía queda margen para negociar otros recursos que pudieran llegar a alcanzar los 30,000 millones de pesos.
En el análisis del PEF, que era lo que se aprobaba, hay que hacer notar, en mi opinión, la falta de palabra hacia la ciudadanía, de todos los partidos políticos, que ni siquiera intentaron modificar, el presupuesto que el INE, envió en agosto del 2017 para financiar los partidos políticos y las campañas del 2018. Ochoa señaló que se podría ahorrar 6,300 millones de pesos destinados a partidos; e incluso 11.000 millones más al desaparecer a los diputados plurinominales. MORENA, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y el PVEM, que se comprometieron a donar parte de esos recursos públicos a los damnificados por los terremotos, ni siquiera abrieron la boca; y el presupuesto presentado por el INE se ha mantenido inalterado; por lo que los partidos contarán con su presupuesto integro para abordar el proceso electoral (a ello hay que añadir los 18,000 millones de pesos destinados a la operación del INE, y los 6,000 que repartirán los Institutos Electorales Locales a los partidos políticos).
La aprobación de los presupuestos de egresos es un momento importante de la dinámica política nacional. El de este año va a quedar en la retina de muchos, como aquel en el que unos y otros se agarraron del chongo, y en el que las cuestiones electorales se impusieron sobre la racionalidad y las buenas formas que deben presidir la actividad pública.

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