La Resaca 2.0

NORMANDO MEDINA CASTRO
Profesor y Periodista
Ex Director de SQCS
Ex Director del IEA

Las mega elecciones del 6 de junio de 2021 serán históricas con el reconocimiento formal de la existencia del PRIAN-RD por la alianza electoral abierta entre el Acción Nacional y el PRI, más el muy disminuido PRD, en un solo frente contra Morena y el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En la confrontación PRI y PAN, encontraban la pertinencia y entre más se alejaran de los excesos y debilidades del otro, se fortalecían. Esos tiempos acabaron cuando la cúpula del PAN representada entonces por Diego Fernández de Cevallos y Luis H. Álvarez se unió al priísta Carlos Salinas de Gortari, a quien reconocieron como vencedor en las fraudulentas elecciones de 1988 arrebatándole el triunfo a Cuauhtémoc Cárdenas y el Frente Democrático Nacional, que había aglutinado a los movimientos progresistas y de la izquierda mexicana.

La complicidad y la cercanía entre blanquiazules y tricolores aumentó hasta prácticamente cogobernar en un festín de privatizaciones y negocios al amparo del poder, que benefició a empresarios y políticos de ambos partidos. La ambición desbocada no encontró freno. Las concertaciones se fortalecieron. Construyeron juntos un gobierno para las élites. El PRI de Salinas borró del discurso y la acción su lema “democracia y justicia social”. Hicieron obsoleto el término “revolucionario”, pero también el nacionalismo y los códigos de ética. El amasiato entre PRI y PAN se vio amenazado cuando en el proceso de sucesión salinista, el candidato del PRI, Luis Donaldo Colosio pretendió abrazar principios y valores junto con las causas populares, lo cual le costó la vida.

Tras el asesinato de Colosio, Ernesto Zedillo asumió la candidatura del PRI; consolidó el ideario neoliberal con más privatizaciones y la creación del Fobaproba que convirtió en deuda de todos los mexicanos el quebranto multimillonario de bancos y empresas privadas. Desfigurado el PRI de Zedillo, le cedió el poder al PAN, que asumió la presidencia con Vicente Fox , sin que se notara el cambio de partido gobernante. Fox no tuvo empacho en admitir que le cerró la posibilidad de victoria al enemigo de aquel gobierno de élites, y a toda costa entregó la presidencia al también panista Felipe Calderón que a su vez tuvo como sucesor al priísta Enrique Peña Nieto.

Los estragos de la corrupción y el saqueo de los gobiernos neoliberales del PRI y del PAN en todos los ámbitos, son innegables, inocultables. La alianza le da la razón a AMLO que siempre ha hablado de la existencia del PRIAN, e incluso ha ido más allá y ha propuesto que se unan todos en el partido conservador y se ahorrarían muchos recursos.

En lo local

Crisis económica, falta de empleos, inseguridad y violencia, deficientes servicios públicos, imagen urbana deprimente, infraestructura insuficiente, son algunos de los retos que enfrentará el próximo gobierno de Othón P. Blanco en la apabullada capital del estado. El desencuentro de los chetumaleños con el gobierno estatal es un arma de doble filo. Por un lado puede enterrar cualquier mega alianza, pero por otro, llevados por el revanchismo podrían elegir tres años más de inoperancia. Algunos suelen escudarse en la descalificación, la ofensa y el insulto para imponer su estulticia. La política, la administración pública requieren pericia y valores. Capacidad de gestión.

Como decía Platón, es absurdo que un neófito guíe la nave en la que todos estamos. En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño Estado.

 

¡Hasta la próxima!

profenor1960@hotmail.com

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