Algunas de las jóvenes detenidas durante la disuasión armada de la protesta llevada a cabo el lunes 9 de noviembre por el feminicidio de la joven Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado ‘Alexis’ en la ciudad de Cancún, han señalado haber sido víctimas de tocamientos por parte de los policías que “configurarían un abuso e incluso una tentativa de violación sexual”.

Marco Antonio Toh Euán, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Quintana Roo (CEDHQROO), indicó que, de acuerdo con el reporte, se atendió a 10 personas de las cuales dos eran periodistas heridos de bala y ocho manifestantes.

Entre las declaraciones recabadas por el personal de la Comisión, destacan heridas provocadas por macanazos, empujones, hematomas, cortaduras, que requirieron de sutura en la cabeza de algunas personas y en otras partes del cuerpo, así como tocamientos inapropiados por parte de las autoridades.

“Además desaparecieron pertenencias que les fueron sustraídas en el momento; no se han devuelto y están ellas muy preocupadas por ello”, detalló el abogado, al agregar que el rango de edad de las víctimas va de los 19 a los 28 años.

Julián Ramírez, director del Colegio Kukulcán quien de igual manera fue detenido durante la protesta, afirmó que los uniformados arrastraron al Palacio Municipal a varias muchachas detenidas, las manosearon, amenazaron de muerte y golpearon.

De igual manera el profesor señaló que fue testigo de cómo los policías, en su mayoría municipales, se lanzaron contra la gente y la agredieron con saña. Al ver que había muchas cámaras, hubo policías que se quitaron las casacas para no ser identificados.

“Cuando me detuvieron, me golpearon y patearon. Dije que la chica muerta era mi alumna, pero respondieron que me iban a dejar peor que a ella, y cuando indiqué que era de Derechos Humanos, siguieron golpeándome y expresaron que “a la ver… los derechos humanos’”.

“Escuché como había mujeres que gritaban por las agresiones, pedían que las dejaran de golpear, estaban sobre ellas, las manoseaban al grado de que ellas exigían: sácame los dedos de ahí”.

“Estuvimos esposados, no dejaban pasar a observadores de Derechos Humanos, incluso negaron que hubiera detenidos”, relató el profesor afectado.

Ante los hechos en su conjunto, la CEDHQROO presentó una denuncia penal por lesiones y tentativa de homicidio, en agravio de manifestantes y periodistas. Aclarando que, si bien va dirigida contra quien resulte responsable, la acusación pesa sobre elementos de la Policía municipal de Benito Juárez, debido a que existe evidencia gráfica de que fueron quienes actuaron para disuadir la protesta.

Deja una respuesta